Como consecuencia de la actual situación económica, los jóvenes tienen que ser más hábiles a la hora de enfrentarse al mercado laboral, ya que se ofertan pocos puestos de trabajo.
Ya no es suficiente con tener una buena preparación y formación académica, también es necesario aplicarlos a la práctica con una actitud receptiva y proactiva, pero lo que realmente nos hace competentes en el mercado es ser polivalentes, es decir, que aunque seamos expertos en una materia, debemos de especializarnos o tener conocimientos sobre tales para luego saber aplicarlo a la práctica, cuánto más polivalente seas más ofertas de trabajo tendrás.
Con este perfil, cuentan numerosos de españoles, jóvenes con carreras, mastéres, cursos, idiomas, becas en importantes empresas, y todo ¿para qué? para tener un contrato temporal ocupando un cargo que no requiere tanta preparación y cobrando una miseria. Lo peor de todo es que a estos jóvenes los podemos llamar afortunados, ya que los demás han tenido que emigrar al extranjero. Actualmente estamos retrocediendo a los años 60 cuando antiguamente los españoles emigraban a Alemania.
Según el Censo electoral de españoles residentes en el extranjero (CERA), entre marzo de 2008 y marzo de 2010, 110.931 personas con nacionalidad española han optado por buscar una vida mejor en el extranjero. Lo más preocupante de los datos de emigración no es su magnitud, sino el ritmo con el que han aumentado desde el inicio de la crisis. Durante los dos primeros años previos a la crisis, se marcharon de España 66.000 personas, casi la mitad de los más de 110.000 de la época recesiva. La gran mayoría de los que se van son jóvenes a los que emigrar todavía les parece más una oportunidad que un abandono forzoso.
Un dato interesante es que la quinta parte de todos los emigrados son gallegos, a pesar de que Galicia sólo representa el 5% de la población española.
Xornal, Agencia de periodismo de Galicia, realizó entrevistas a gran parte de estos españoles, entre ellos destaca el testimonio de Carlos García, gallego de 30 años, señalando que se fue de Alemania, con poca experiencia y todavía sin dominar por completo el idioma, le trataron mucho mejor que en España. “Me hicieron contrato indefinido sin experiencia y las condiciones a la hora de despedirte son mucho mejores, no pueden echarte de golpe, sin más explicaciones, como hacen en España. Aquí todo es más serio”, explica.
Por último, hace hincapié en que encontrar trabajo en España nunca ha sido una tarea fácil, sobre todo si lo que buscas es un empleo que guarde cierta relación con tú formación académica o profesional.
Reflexionemos… en España hay pocas oportunidades para colocarse en el mundo laboral, malas condiciones, además según un estudio del iab 6 de cada 10 están infraempleados y el 53% de los españoles piensa que la universidad les ha enseñado “algo” a la hora de enfrentarse al mercado laboral.
Por lo tanto, mi consejo es debemos de ser pacientes, seguir formándonos y centrarnos en lo que nos gusta, y sobre todo en lo que se demanda. Finalmente, si no tenemos suerte en España, deberemos emigrar.
En cuanto a mí, me gustaría dedicarme a la comunicación online, ya que me gusta y es lo que más se está demandando, además quiero formarme como diseñadora gráfica, pero debo de ser polivalente, es decir, centrarme y no dejarme de informarme sobre el resto de salidas del mundo de la comunicación.
Siempre mostraré una actitud positiva que demuestre mis ganas de trabajar y cada día me superaré a mí misma, porque eso es lo que nos hace crecer, no rendirnos y ser mejores que ayer, así que si nosotros queremos, nosotros podemos.
Aquí os dejo un reportaje de Salvados que compara la emigración de España a Alemania de los años 60 con la actualidad.


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